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La
Ría de Arousa es la mayor de las Rías Baixas gallegas y está bordeada de
bellos parajes en forma de ensenadas, penínsulas e islas, remodeladas a
través de los tiempos por el agua y el viento, así como pequeños y
grandes pueblos marineros cargados de típismo, pero con la suficiente
infraestructura como para hacerla ideal tanto para el turismo de navegación
(16 puertos) como para el terrestre.
A
Pobra do Caramiñal limita con los ayuntamientos de Boiro al norte, Porto do
Son al oeste y Ribeira al sur. El límite oriental lo pone la Ría de
Arousa. El Atlántico bendice cada esquina de su geografía y su territorio
es uno de los más contrastados y pintorescos de la costa. Unos 10.390
habitantes se repárten en los casi 34 kilómetros de extensión del
municipio. La población se concentra en el litoral, mientras que el
interior presenta unos escasos índices de ocupación, quedando, incluso,
despoblada la montaña. Las principales actividades económicas de los
pobrenses son las relacionadas con el mar e con la industria del pescado,
seguidas de los sectores de la construcción, el comercio, los servicios y
la hostelería. El municipio ocupa una pequeña superficie en la ladera
meridional de la Serra do Barbanza. Su perfil costero presenta una sucesión
de playas, ensenadas, baías y promontorios. Esta zona es la que presenta un
mayor número de habitantes. Junto a sus costas, se yerguen las moles
graníticas de A Curotiña y de la Curota y el resto de las formaciones del
Barbanza, excelentes miradores naturales desde los que se obtienen las
mejores perspectivas de las Rías Baixas. El sistema fluvial está presidido
por el río Pedras que baja salvando fuertes pendientes que originan una
paisaje agreste de pequeñas saltos de agua (fervenzas). Al mismo tiempo, el
atractivo paisaje se caracteríza por un clima local con vientos marinos del
leste y del sudeste y por la suavidad de las temperaturas a lo largo del
año.
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