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 A
la entrada de la ría de Vigo, a modo de tres oteros pétreos varados en el
océano, se encuentran las Islas Cíes, Parque Natural protegido, en el que
se pueden admirar interesantes muestras de fauna y de flora.
Las Cíes, a las que se puede
acceder desde Vigo, no sólo destacan por su interés natural, sino también
resaltan por la bravura de sus acantilados y por la blancura de sus playas,
sin olvidarnos de que protegen, en cierta medida, la ría de los tormentosos
temporales atlánticos permitiendo que numerosas bateas (viveros de
mejillones) pueblen sus aguas.
La
Ría de Vigo, debido a su privilegiado emplazamiento, cobija no sólo la
ciudad que le da nombre, uno de los mejores puertos de Europa, sino otras y
otros lugares que atesoran una larga historia; no se puede olvidar que la
ría fue eje comercial desde los tiempos prehistóricos.
Contigua a su ribera sur se
encuentra Baiona, emplazada en una amplia ensenada en la que desemboca el
río Miñor y que durante varias centurias concentró el comercio hasta que
a finales del siglo XIX se produjo el desarrollo espectacular de Vigo. En la
norte, se emplaza Cangas, una villa de fuerte impulso económico que
todavía conserva el tipismo tradicional de sus calles y viejas costumbres
lo mismo que Moaña, otra hermosa estampa marinera. |